El chilpachole de jaiba es un platillo típico de algunas costas mexicanas.

De acuerdo con los cronistas veracruzanos, la palabra chilpachole proviene del náhuatl chilli, que significa “chile”, mientras que patzolli se traduce como “cosa enmarañada o revuelta”. Razón para entender su origen prehispánico, donde la masa de maíz es uno de sus elementos esenciales, para ofrecer su consistencia de atole.
El chilpachole de jaiba es un platillo típico de algunas costas mexicanas, principalmente de Veracruz. Se trata de un caldo que se complementa con camarón y pescado, pero para adquirir su carácter espeso, se le agrega masa de maíz. Aunque lleva un poco más de ingredientes para el sabor tan rico que adquiere.
De hecho, Bernardino de Sahagún lo mencionó en su Historia General de las Cosas de la Nueva España entre salsas, sopas y moles. Además, la creación de este platillo tradicional se disputa entre Veracruz y Tamaulipas, estado donde también es común su degustación.
Si bien no es un platillo exclusivo de fiestas, el chilpachole de jaiba es ideal para levantarse de una cruda, gracias a la fuerza picante que adquiere del chile que se usa como parte de sus ingredientes. Además es ideal para esta temporada de lluvia, cuando se antoja algo caldoso y delicioso.
Tradicionalmente se sirve en grandes tazones o platos hondos con jaibas cocidas dentro del mismo caldo; suele comerse como plato fuerte. Originalmente se utilizaba jaiba azul de las aguas del Golfo. Es un guiso propio de toda la región del Sotavento, Veracruz, que además se hace en otros lugares del estado y en Tamaulipas. También puede utilizarse camarón o pescado en sustitución de la jaiba.
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