El pan de muerto es la manera más sabrosa de recordar a quienes ya se nos adelantaron.
Octubre ya se siente en el aire… y también en las panaderías. Porque no hay nada más mexicano que ese momento en el que el aroma a mantequilla, azúcar y azahar te da directo en el corazón. Sí, banda… ¡ya huele a pan de muerto!

Cada año llega este panecito que más que postre, es tradición. Redondito, con sus huesitos encima y espolvoreado con azúcar, el pan de muerto es la manera más sabrosa de recordar a quienes ya se nos adelantaron.
Hay versiones para todos los gustos: el clásico con azúcar, el relleno de nata, el de ajonjolí, el de chocolate… y hasta los más atrevidos con relleno de concha o con helado. Porque los mexicanos siempre encontramos la forma de hacerlo a nuestra manera.
Así que si pasas por tu panadería de confianza y te llega ese olor, no lo dudes: cómprate uno, sírvete un chocolatito y celebra la vida con un pedazo de tradición.
Porque en México, la muerte también se disfruta con pan, azúcar y mucha garnacha. 🇲🇽☠️