De tradición medieval a manifestación política y convivencia familiar.

Conocemos como ‘pícnic’ a la comida que se hace de una manera informal en el campo, normalmente comiendo en el suelo (sentados sobre una manta), usando una mesa y sillas plegables que hemos llevado o utilizando el mobiliario que ya está colocado en algunos lugares habilitados para realizar ese tipo de ágape campestre.
Aunque puede haber aparecido en un diccionario del siglo XVII como “pique-nique”, el uso real comenzó como “pique un nicho”, que significa “elegir un lugar”, un lugar aislado (un nido) donde la familia o los amigos pueden disfrutar comida juntos lejos de las distracciones, demandas y naturaleza pública de una vida comunitaria. El término se transformó en “pique-nique” y después de años de uso ingresó al idioma oficial francés.
Sus orígenes se remontan a épocas prehistóricas, pues existen evidencias de que las personas disfrutaban de comidas al aire libre desde la Antigua Grecia y Roma, donde se celebraban banquetes campestres como parte de festividades y rituales.
Durante la Edad Media, eran eventos más informales y rústicos, generalmente asociados con cazadores, pastores y viajeros; la gente solía comer alimentos simples como pan, queso y frutas mientras disfrutaba del aire libre.
En Francia, durante los siglos XVII y XVIII, se convirtió en una actividad popular entre la aristocracia, pues eran elaborados eventos sociales, con comidas lujosas y abundantes, vajillas finas y entretenimiento musical.
El pícnic fue común en Francia después de la Revolución Francesa, cuando personas comunes y corrientes se reunían en los parques reales del país. En los siglos XVIII y XIX, los pícnics eran elaborados eventos sociales, con comidas complejas y bebidas sofisticadas que a veces llevaban días para prepararse.
Actualmente, en diversos países, el pícnic tiene como base los sándwiches, frutas, galletas, verduras o cualquier alimento liviano y fácil de transportar, tradicionalmente en una canasta de madera o mimbre. También es usual incluir embutidos (chorizo, quesos, jamón) y puede ser acompañado por diversas bebidas como vino, cerveza o bebidas gaseosas. En Francia el pícnic tradicional se basa en vino, queso y pan.
Un elemento que casi por excelencia le da vida a un verdadero picnic, es el mantel o manta. Tradicionalmente es de cuadros rojos y blancos, sin embargo se puede usar de cualquier diseño, lo importante es que sea el asiento de todos los asistentes al encuentro al aire libre.
Tras la Revolución Francesa se extendió a las clases medias y trabajadoras, quienes lo adoptaron como una forma de ocio y recreación familiar. Los parques públicos se convirtieron en lugares populares para disfrutar de pícnics, especialmente durante los fines de semana y los días festivos.
Se trata de una actividad para disfrutar del aire libre, en la naturaleza, lo cual es beneficioso para la salud física y mental. Además, es una gran oportunidad de compartir experiencias con amigos y familiares, desconectarte de la rutina, alejarte del ajetreo diario y conectarse con la naturaleza.