Sinceramente habrá muchos que disfruten de la comida pero jamás han pasado por una cocina o han siquiera tocado la estufa. No hay nada de malo, pero como que algo no cuadra, por lo que está nota es para ti, te enseñaremos a freír un huevo casi perfecto.

Habrá algunos cocineros que casi, casi ocupen solamente las manos y la estufa para cocinar perfecto; acá no, acá somos humildes, por eso debes saber que los utensilios y herramientas son muy importantes. Lo mejor para preparar este huevo frito es un sartén antiadherente, ya sea de teflón, acero inoxidable o de hierro fundido, con esto ya no se requiere tanta habilidad para cocinarlo.
El uso del sartén adecuado ayudara a qué nuestros huevos no se peguen y sea muy sencillo manipularlos. Una vez teniendo el sartén, es importante el aceite. No hay que temerle a la grasa del aceite, mucho menos si se trata de grasas animales, aunque en este caso si colocamos demasiado será más probable que salga todo grasiento, quemado, o se pegue. Algunos recomiendan una cucharada por cada huevo, así que depende de ti cuánto usar, no es difícil, usted váyale tanteando.

Básicamente estás preparado, número uno; el sartén, número dos; la cantidad exacta de aceite, número tres; relajarte. En realidad se trata más de ser paciente. Aunque antes de llegar a ese punto, es importante saber que los huevos no deben estar en el refrigerador, ya que es peligroso para la salud y pudiera dejar entrar microorganismos y bacterias al interior del huevito, tampoco se lavan porque ocurriría la misma situación.

Ahora sí, hay que darle suficiente tiempo a cada huevo para que se cocine de gran manera. Cada lado lleva su tiempo, si se puede cocinar en un sartén pequeño será la mejor opción. Esto ayudara a qué se cocine de forma pareja y perfecta, siendo pacientes obtendremos unos huevos muy bien cocinados, fritos y deliciosos. ¿Te imaginas ser el que mejor maneja los huevos en la casa? Intenta estos consejos y cuéntanos como te convertiste de un espectador a un creador culinario.



