Entre cantinas y un poco de alcohol: ¡El dichoso mexicano teporocho!
México al paso del tiempo
Se ha caracterizado por tener una serie de patrones alimenticios, costumbres y tradiciones que reflejan una vida de color, fiesta, gozo y sabores, destacando la infinita gastronomía que se ha forjado entre los deliciosos platillos y antojos.
¿Y por qué no? Unos buenos tragos que para bien o mal, solo o acompañado, por felicidad o desamor o por cualquier otra razón, ¡Nos reconforte ese bendito alcohol!

Las cantinas en México
Son los establecimientos destinados para la venta de diferentes destilados y alcoholes, algunos snacks, botanas y antojitos, que tomaron posición en México alrededor de 1857 a razón de un alto consumo de bebidas embriagantes frecuentadas por soldados estadounidenses, esto junto con el pueblo mexicano comenzaron a abrir más y más cantinas.
De espacios pequeños y a veces clandestinos
Las cantinas tomaron durante el gobierno de Porfirio Díaz el concepto que hoy conocemos cuando vamos por una cuba, una quemadita o cualquier destilado derecho (sin ningún complemento): Decenas de cuadros que cuentan en sus pinturas el paso del tiempo de México, repisas con cientos de botellas llenas o vacías, una elegante barra de madera con sus respectivos borrachos, y ese inolvidable mingitorio en medio o a la entrada de la cantina.
Aunque uno regularmente va a perder la conciencia, casi todas las cantinas ofrecen servicios de alimentos: tacos, quesadillas, caldos, botanas, tortas, mariscos, frijoles en caldos y refritos, o cualquier tipo de guiso, que es bueno para comenzar y seguir en batalla o para reanimarse cuando ya se perdió. ¿Qué se te antojo?

Además de juegos de azar como el dominó y baraja española, música en vivo desde norteñas, tropicales y danzón, espectáculos, baile, etc. Que describen a las cantinas como un fenómeno social y cultural en la vida del mexicano.
La primera cantina en México
Se tiene registro que en las calles de Moneda y Seminario, hoy Ciudad de México, apareció la primera cantina en México: “El nivel” abrió sus puertas en 1857 teniendo la licencia número 1 en la venta de alcoholes y destilados. El nombre se deriva a razón del Monumento Hipsográfico que medía el nivel del lago de Texcoco.

Ubicada en el Estado de Guanajuato, calzada de independencia y Gante, “La sin rival” es una de las cantinas más antiguas dada en el año 1898, que hoy en día permanece abierta. Esta se reconoce por las visitas de estrellas de la época contemporánea de México.

En el corazón del Estado de Hidalgo, “Los rones de don chino” es una cantina de parada obligatoria en especial para los estudiantes universitarios de distintas instituciones que quieren beber un vaso de ron (sabemos que no va a ser solo uno) después de una jornada estudiantil.

Apostamos que después de leer esta información, ya no verás a las cantinas con los mismos ojos… cuéntanos, ¿Cuál es tu cantina preferida? ¿Qué recuerdos te traen estos establecimientos? En lo que piensas tus respuestas, te recomendamos ver el siguiente video de cuando fuimos a la cantina más famosa de Garibaldi. Chance y te damos opciones para tu siguiente visita a una cantina.



