El chicharrón o durito preparado es una de las botanas favoritas

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Es casi una ensalada, pero ¿de verdad puede ser sano el chicharrón preparado?

Nuestro país tiene una gran variedad de platillos y botanas, algunas de ellas se han caracterizado por la particular mezcla de ingredientes y texturas.

Aunque mayormente se le conoce y consume en la capital del país, el chicharrón preparado es un ícono de las botanas callejeras. Aunque podría parecer que su función es satisfacer un simple antojo, en realidad es una de las botanas más completas.

Son una de esas botanas que se encuentran afuera de las escuelas, en los parques, en cualquier puesto ambulante o con ruedas capaz de servir ese manjar por 15 o 25 pesos.

Sobre esa base a la que llamamos chicharrón, el cual funciona como plato comestible, se va construyendo de a poco una montaña de sabor: crema, col, jitomate, cueritos, limón, salsa, en una botana contrarreloj que debes comer antes de que los ingredientes ablanden todo y termines con un triste final en el piso.

Los especialistas en nutrición señalan en que más que alimentos malos, hay malos hábitos alimenticios, en los cuales importa la frecuencia y la cantidad que se ingiere. Así que si comes ese chicharrón preparado solo de vez en cuando puede no representar ningún riesgo, pero el exceso podría marcar la diferencia. Según My Fitness Pal, un chicharrón preparado tiene 350 calorías.

La base de los chicharrones preparados es en realidad de harina, es algo así como un pariente lejano del chicharrón de cerdo, ya que lo único que comparte es la fritura.

Los chicharrones de harina son una botana que, según explica el Diccionario enciclopédico de la gastronomía mexicana, se elaboran con una pasta de harina, agua, carbonato y sal, todo se hierve y es vaciado en planchas de aluminio que le dan forma rectangular. Se orean varias veces y cuando están secos se fríen en manteca de cerdo o abundante aceite.

Además de preparado, también se suele consumir solo con salsa y limón, con esa pasta también se hacen diferentes figuras.

Hay quienes los hacen de forma casera, el chicharrón para preparar se comercializa seco para freírse posteriormente o ya fritos, se encuentran dulcerías o demás tiendas y comercializadoras, mientras que el de cerdo se vende en chicharronerías o puestos de carnitas.

El chicharrón preparado es un ejemplo del ingenio culinario mexicano, que toma un producto simple y lo transforma en una comida completa y llena de sabor, reflejando la riqueza de la gastronomía tradicional mexicana.

Para hacer más saludable el consumo de chicharrones preparados, se pueden realizar ajustes como limitar la cantidad de crema y queso, aumentar la proporción de vegetales frescos, y elegir chicharrones de harina en lugar de cerdo, o buscar versiones con menor contenido de grasa.

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