Una bebida típica de Jalisco, sobre todo de zonas rurales, son los llamados “pajaretes”; compuestos por leche “bronca” y alcohol de caña.

Un pajarete es una bebida que mezcla leche “bronca”, es decir, recién ordeñada de la vaca y sin ningún proceso de pasteurización y alcohol de caña o aguardiente. Es una costumbre del interior del estado de Jalisco tomar este brebaje por las mañanas, a manera de tener la “energía” necesaria para el día.
Aunque existe esta forma tradicional de tomarlo, también se le puede agregar chocolate, café y azúcar, si es el deseo del consumidor. Se cree que esta bebida espumosa se originó en la costa y la zona sur de Jalisco, aunque no hay nada que determine el punto específico donde nació.

Hoy responderemos si es bueno tomar leche directo de la vaca, y si es que hay peligro en consumir una de las bebidas más tradicionales de Jalisco el famoso pajarete.
México es un país de tradiciones y de recetas que las acompañan, eso nos ha caracterizado a lo largo de los años entre muchas gastronomías y es algo de lo que la mayoría de los mexicanos puede enaltecerse, pero que las tradiciones continúen al paso del tiempo también implica cuestionarnos lo seguras que son para la salud y el ambiente.
El ‘pajarete’ es una bebida mexicana que se toma directo de la ubre de las vacas, lleva alcohol del 96, alcohol de caña o aguardiente y chocolate. Se dice que el alcohol que le agregan es el responsable de hacerlo seguro y matar las bacterias, pero la realidad es que no lo logra hacer, por lo que hay una alta probabilidad de desarrollar tuberculosis o brucelosis por los microorganismos que pueden estar presentes en las ubres de las vacas (además de que la tradición dice que cada quien debe de ordeñar a la vaca y es poco probable que todos tengan las manos limpias).

Hay muchas personas que hayan tomado el pajarete y no hayan presentado ningún problema de salud, sin embargo, el riesgo es muy alto.
Según expertos, el famoso “pajarete” puede afectar la salud de quien lo ingiere debido a que no existe un proceso que elimine los microrganismos que puede tener la leche “bronca” y que, en algunos casos, son los causantes de enfermedades.

Por tal razón, tomar un “pajarete” no es recomendable porque la leche no tiene un proceso de pasteurización. Sus desertores apuntan que los beneficios de esta bebida, no compensan los riesgos que se corre a la hora de consumirla.
De unos años para acá se ha discutido indiscriminadamente el supuesto uso de químicos con los que se tratan nuestros alimentos, pero si nos vamos más a fondo sobre el propósito que tienen, veremos que pueden estar resguardando nuestra salud. La pasteurización existe por el hecho de que no es seguro tomar leche de la vaca.

La leche bronca sí es más espesa y ligeramente amarilla por ser una emulsión de grasa natural y agua. Pero seguro has notado de la leche natural se corta (se separa el agua y la grasa natural) porque tiene muchos microorganismos como bacterias que se comen el azúcar y el azúcar, esto reduce el ácido láctico y es lo que hace que se corte o eche a perder.
De acuerdo con Rafael Carbajal, un biotecnólogo en alimentos, la leche que encuentras en el supermercado no tiene conservadores, dura más tiempo en refrigeración gracias a la pasteurización que mata los microorganismos que nos pueden enfermar y su vida podrá ser más larga sin ningún conservador.



