La mayoría de los mexicanos comemos bastante picante, si de comer chile se trata, México es un lugar predilecto para ello. El picor, lo chiloso, es algo de lo que estamos orgullosos, incluso hay veces que nos ponemos retos a nosotros mismos y tratamos de encontrar alimentos que realmente nos hagan sudar de lo picoso.

Como cuando vamos a los de suadero para poner de ambas salsas y crear un taco de salsa con carne. Habanero, serrano, chipotle, piquín, de árbol, variedad de chiles como de personas, de todos tamaños y colores. Es chistoso cuando algún extranjero prueba la comida mexicana y dice que es muy picante, cuando en realidad es un alimento que consumimos todos los días y ni cosquillas hace, claro que no se trata de enchilarlos apropósito, pero estos platos si o si deben de traer advertencia pues pueden llegar hacer muy peligrosos.
CAMARONES A LA DIABLA
Comida típica de cualquier litoral mexicano, propios de la costa guerrerense, si vas a una palapita en la playa, seguro los encuentras servidos con arroz y plátanos fritos. Llevan tres chiles distintos, por eso mismo son a la diabla. Algunos platillos llevan esta “advertencia” por lo cual tienen que hacer honor a su nombre.
TORTAS AHOGADAS
Las tortas ahogadas, nacientes de Guadalajara, Jalisco; tierra del mariachi y el buen comer. Estas tortas se ahogan en una salsa picante que le llaman chile y salsa de jitomate, se sirven algunas con frijoles, cebolla y a veces con repollo.

TACOS
En realidad, los tacos por si solos no son picosos, en lo absoluto. Lo que se vuelve realmente picante son las salsas que los acompañan, por ejemplo, cuando se prepara una salsa de chile árbol para los de pastor; o las rajas de chile habanero para los de cochinita pibil.

CHILES RELLENOS CON VENAS
Muchos comemos chiles rellenos, ya sea de queso, carne, etc., pero jamás se compararía con los que traen aun las venas, son tan picosos que algunos son incomibles, el hecho que aun conserve las venas y algunas semillas elevan su picor demasiado que se vuelven muy muy peligrosos.




