Una especie muy trascendental
La ostra es un animal sin cabeza que habita en el mar. Su anatomía se resguarda entre dos conchas ásperas que permanecen cerradas hasta el momento de su consumo (si te las venden abiertas, aléjate y corre lo más rápido posible). Este molusco pertenece a la familia Ostreidae, específicamente al género Ostrea, y al grupo de los Bivalvos. Por lo que hoy te traemos los diferentes tipos de ostras para consumo humano.
Estos son algunos tipos
Ostras planas: En este grupo se encuentra la Ostrea Edulis, más conocida como ostra común. Se encuentran en toda la costa atlántica, en Noruega, Irlanda, Inglaterra, Portugal y en todo el Mediterráneo, siendo famosas también en Italia, Turquía y Grecia. Estas ostras, frente a las cóncavas, son acuosas y tienen más sabor a mar y a sal.

Cóncavas: La más común es la Cassostrea Gigas, raza traída del Pacífico Asiático mejor conocida como ostra japonesa u ostión. Es la más fácil de encontrar debido a su rápido crecimiento. Se distingue por su forma curva y estrecha además de por su fuerte sabor.
De origen japonés también están las Kumamoto. Son muy escasas y hoy se cultivan principalmente en California.
Es muy importante que las ostras están muy frescas, pues una ostra mala puede ser fatal. Los buenos abridores de ostras nunca rompen la concha, y siempre se desechan las que estén abiertas o contengan arena.
Bien cerradas, las ostras se conservan fácilmente entre seis y diez días desde su salida del agua. Al cabo del tercer día están en su máximo esplendor.
Aunque las ostras comestibles pueden generar perlas, estas no deben confundirse con la variedad de ostras de perlas que son de otra familia de bivalvos.
Esperamos que esta información te haya gustado (de hecho pensamos que es útil para todo garnachero que disfruta del consumo de este manjar), también te recomendamos ver el siguiente video cuando probamos un buen matacrudas al mero estilo Sinaloa.



