Amada por muchos y odiada por otros, la cebolla es uno de los ingredientes imprescindibles de la dieta de los mexicanos

Cuando la cebolla llegó a nuestro país, la culinaria cambió. En este alimento los mexicanos encontramos un aliado que brinda sabor, textura y color a nuestras preparaciones. Conoce los tipos de cebollas y sus diferentes cualidades.
Las cebollas son el bulbo de una planta, conformado por capas, cuyo olor y sabor es picante, de acuerdo con su especie. Este ingrediente básico en nuestras preparaciones tiene la ventaja de conservarse en buen estado, por mucho tiempo. ¡Atrévete a probar los diferentes tipos de cebolla que hay en el país!
Tipos de cebolla en México

Cebolla blanca: es la más común y se puede consumir tanto cruda como cocida. Su uso es muy versátil y la podemos encontrar en muchas preparaciones como salsas, tacos, ensaladas y platillos tradicionales. Es la más popular en México. Su sabor y textura la vuelven imprescindible para los tacos, tortas, chilaquiles, enchiladas y cientos de platillos más. A diferencia de otras especies, la cebolla blanca es más crocante y, gracias a su tamaño, es ideal para cortar en rodajas o fileteada, pero también cocida o molida para una salsa.

Cebolla cambray: es una cebolla pequeña con rabo, normalmente se preparan salteadas o a la parrilla. Es perfecta como guarnición, especialmente con la carnita asada. No serían tacos de suadero o longaniza sin unas cebollas cambray fritas junto con la carne. Las cebollitas también se pueden utilizar en otras preparaciones. Es más tierna que las anteriores y se consume cruda, cocida, frita o asada, ¡en todas sus presentaciones es una delicia!

Cebolla morada: tiene un sabor más dulce y suave. Su uso es muy común con mariscos, ceviches y aguachiles. También se puede preparar en escabeche para aportar acidez en los platillos. Esta cebolla es la más llamativa por su flamante color que, incluso, permanece en el interior, aunque en menor grado. Su sabor y textura le aportarán a tus platillos otro toque, ya que, aunque no es tan dulce como la amarilla, es menos picante que la blanca. Se consume más cruda, en salsas como pico de gallo o encurtida para la cochinita pibil, en ceviches o aguachiles. Aunque también se encuentra todo el año, en invierno las cosechas pueden ser más ácidas que en otra época.

Cebolla Amarilla: es de color dorado y sabor dulce, ideal para comerla cruda o caramelizada. En nuestra gastronomía, es empleada para preparar salsas, caldos y guisos. Aunque su consumo en México es menor, es más dulce que la anterior, por lo tanto, se recomienda que su consumo sea en crudo. Junto con la blanca, la cebolla amarilla es muy buena para caramelizar y acompañar tus platillos; Aunque es posible encontrarla todo el año, te recomendamos consumirla de verano a otoño.

Chalota: es más chica y alargada, su sabor es una combinación entre cebolla y ajo, usado principalmente en preparaciones más refinadas. Un tipo de cebolla que predomina en la cocina francesa. Es más pequeña de lo normal y su color por fuera es de tonos rosas y morados. Es dulce y suave, llena de aromas que harán que se convierta en una de tus favoritas.
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